Una historia de Navajas
Lugar: Atocha, tres de la tarde de un sábado cualquiera, esperando mi tren, para llegar a mi casita, tras la carretera. Sentado en medio del caos de Babel, con un cigarrillo a medio acabar y cion un sueño impresionante.
Detrás de mi se para un bus, y se bajan cinco tipos. Dos pequeños y jovenes, y tres un poco más grandes. ninguno de ellos tenía mas de 20. Y se enfrascan en una batalla campal en medio de la gente. Los chicos más grandes sostuvieron al más pequeño y con un mega empujón, lo estrellaron contra el tren.
Gesto automático."Levantate Ludo, coge tu mochila y quitate de ahí". Sostengo mi mochila y me doy la vuelta.
Un momento, un sonido.
"Clic."
Todos quienes crecimos en un barrio de obreros, como la Tola, Mi Sweet Home Cotocollao o el Viejo San Juan 90210, sabe lo que significa ese clic apagado en medio de una pelea.
Una efectiva y sutil navaja automática.
Cinco segundos después, un chorriton de sangre entre las grietas y las colillas de cigarrillos. Uno de los chicos grandes en el piso, y uno de los chicos pequeños pateando algo - los testigos dicen que la navaja" contra el tren ligero que estaba llegado.
Policías, perros. Llanto y golpes en medio de Babel.
El pequeño era inmigrante y los guardias le sstuvieron en el aire y contra el piso, le hicieron una llave y se lo llevaron.
Valía la pena todo eso? No lo sé. Más en la noche, una de las chicas de la casa surrealista me contaba sobre todos los problemas en la ciudad. Y es obvio que Europa esta clamando por una nueva oportunidad para que haya una catarsis a través de la violencia. Lo que sucedió en barcelona el fin de semana, y los disturbios en Madrid, que terminaron en violencia lo demuestran.
Simplemente, ese "clic", ese sonido de navajas cruzandose en los rostros de pobres chicos en paro, sin educación y totalmente deprimidos, esta zurciendo las costuras de la explosión social que tanto daño puede hacerles.
Al menos, me queda un consuelo. Estoy en primera fila para qver como se hace la historia. Pa bien o pa mal.
Paz
Ludo
Detrás de mi se para un bus, y se bajan cinco tipos. Dos pequeños y jovenes, y tres un poco más grandes. ninguno de ellos tenía mas de 20. Y se enfrascan en una batalla campal en medio de la gente. Los chicos más grandes sostuvieron al más pequeño y con un mega empujón, lo estrellaron contra el tren.
Gesto automático."Levantate Ludo, coge tu mochila y quitate de ahí". Sostengo mi mochila y me doy la vuelta.
Un momento, un sonido.
"Clic."
Todos quienes crecimos en un barrio de obreros, como la Tola, Mi Sweet Home Cotocollao o el Viejo San Juan 90210, sabe lo que significa ese clic apagado en medio de una pelea.
Una efectiva y sutil navaja automática.
Cinco segundos después, un chorriton de sangre entre las grietas y las colillas de cigarrillos. Uno de los chicos grandes en el piso, y uno de los chicos pequeños pateando algo - los testigos dicen que la navaja" contra el tren ligero que estaba llegado.
Policías, perros. Llanto y golpes en medio de Babel.
El pequeño era inmigrante y los guardias le sstuvieron en el aire y contra el piso, le hicieron una llave y se lo llevaron.
Valía la pena todo eso? No lo sé. Más en la noche, una de las chicas de la casa surrealista me contaba sobre todos los problemas en la ciudad. Y es obvio que Europa esta clamando por una nueva oportunidad para que haya una catarsis a través de la violencia. Lo que sucedió en barcelona el fin de semana, y los disturbios en Madrid, que terminaron en violencia lo demuestran.
Simplemente, ese "clic", ese sonido de navajas cruzandose en los rostros de pobres chicos en paro, sin educación y totalmente deprimidos, esta zurciendo las costuras de la explosión social que tanto daño puede hacerles.
Al menos, me queda un consuelo. Estoy en primera fila para qver como se hace la historia. Pa bien o pa mal.
Paz
Ludo





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